28 de julio de 1993

Larrunarri-Txindoki 1346 Arista Oeste. Aralar, Valle de Oria, Montaña Vasca

paseo vespertino de una tarde de verano

Hay un chico que se llama J; vive en Gasteiz.
No lo conozco mucho, y tan cierto como que veo el Mandoegi cuando voy cada día al trabajo, es esta particularidad que le adorna: Este hombre no sabe hacer una actividad normal en el monte, siempre tiene que haber alguna particularidad que haga de ella algo "estresante" o al menos peculiar (arista de Palomares al trote, Camino de Santiago en 3 días en bici, aproximar a la Norte del Perdido por el Swan, ...).
En esta ocasión, la prueba del "concurso" consistía en, un calurosísimo día de julio (un calurosísimo día al que mediáticamente no se le atribuirían aun causas algorianas, sino, tal vez, capadeozonianas), aproximar a la base de la arista del Txindoki, escalarla, y rapelar la "Txema" de la pared Sur: Una gymkana pelín brutal, y con poquita agua, por supuesto.
Estamos hablando de subir, a la hora de la comida, con las cuerdas, los hierros y un solazo del copón hasta la base. Vestirse de romanos, escalar/arrastrase a través de los diferentes largos, y luego, por darle "más ambiente", rapelar los 5 largos de la citada Txema, con todo el solazo de la tarde horneando el cogote y resecando la boca.
Pero, ¡ojo!, todo ello de muy buen humor.

1 comentario:

iK dijo...

"ajjajjjaa, yo tengo el recuerdo de llegar a casa a la una y media o dos de la mañana, e intentándole convencer a mi madre q venía del monte ..." (bX).