29 de enero de 2011

Le Grand Billare. Circo de Lescun, Vallée de Aspe, Pirineos

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esta foto siempre me ha encantado: Un dulce anochecer con viento Sur al pie del Billare, observando el espectáculo hipnótico del fuego, la montaña, y las luces cambiantes. 

diapositiva escaneada. Lescun, principios de los noventa.

27 de noviembre de 2010

El buen montañero (II)

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la cresta del Grand Gabizos es cosquilleada por las botas de A & A

¿Una Montaña qué es para ti?
Un montón de cosas... Para empezar, es algo muy grande e inerte que para existir no necesita de la conciencia de la propia existencia: una Montaña no necesita decir "yo", ni tener una idea de lo que ella misma es. Además, es algo que existe dentro de una escala de tiempo extensa y dilatada, sin prisas, sin meta: es, sólo para ser. Y es también alguien que acepta el día y la noche, el sol y la nieve, las tormentas y los claros, sin resistirse a nada, dejándose estar y acogiendo tanto el frío como el calor. Y una Montaña es el escenario perfecto para alcanzar la más absoluta felicidad caminándola, corriéndola, pedaleándola, subiéndola, escalándola...

Eider Elizegi, web Desnivel

24 de noviembre de 2010

El buen montañero (I)

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- "Por curiosidad: ¿A que llamas tu buen montañero?".
  
- "A una persona cuyo fin es subir al mayor número de montañas posibles, sin importarle su altura, su dificultad técnica, su fama, sino el conocer el mayor número de sitios posibles desde las alturas, donde se encuentra a gusto".

10 de noviembre de 2008

Retrocedo a 1992


la mirada más limpia

Hoy es noviembre de 2008, pero me voy a 1992. Voy a apuntar, a editar, todas mis salidas a la montaña. No lo puedo evitar. Ni en el 92, ni ahora. Ahora subo a internet lo que entonces escribía y dibujaba a mano.
Cómo me complico.
Cómo me lo paso.

16 de diciembre de 2007

Lariste 2168 normal Cara Este. Valle de Labrenere-Lescun, Valle de Aspe, Pirineos




Salida a Lescun (Valle de Aspe), accediendo desde Canfranc por el túnel de Somport. Nos salieron 6h10 de marcha para la via normal del pico, Valle de Labrenere. Alberto, Alexis (Burdeos) y yo. 

20 de octubre de 2007

Peña Santa 2598 vía normal Canal Estrecha. Macizo Occidental/Cornión, Picos de Europa, Cordillera Cantábrica


                                                   





Ascensión a cargo de AFC y AAP el 20/10/2007.

"Te cuento un poco por encima mi visión de la salida: 

Cuatro horitas y cuarto de viaje, y tras jamar algo en el aparcamiento, subida al refugio, en hora diez minutos más o menos, llegando allí a las 18:30. La ascensión q ya conoces, preciosa con el añadido del colorido otoñal de los árboles y las vistas hacia un pico en frente, el cual creemos que puede ser Peña Santa (que luego no lo fue por supesto). En el refu, la encargada de llevarlo super simpática, y fuera, un grupo recién descendido de Peña Santa, toma unas birras, y se les ve muy eufóricos con el éxito de la ascensión, señalando una y otra vez “pedazo montañón tío”, que se convierte en la frasecita del finde entre A. y yo jejeje. La simpática guarda nos sorprende para la cena con un plato de lentejas con chorizo (¿es esto una cena adecuada para hacer al día siguiente una ascensión?) y un plato de lomo con tomate del cutre, y un vaso con macedonia de frutas. Tras una lectura de revistas “campo base”, y una conversación con dos de los ascensionistas de peña santa que nos comentan un poco la jugada, nos vamos a dormir tras drogarnos con un orfidal q llevó A. Yo para variar no duermo ni ostias, y A. hecho polvo de las gaupasas que se pega con Mikel consigue dormir. A todo esto el que duerme debajo de nuestra litera, se pasa toda la noche hablando dormido y mientras ronca sigue diciendo “pedazo montañón tío”. Nos levantamos a las 6:45 para desayunar a las 7, y a las siete y media ya estamos andando de noche. Tras unas dudas con el comienzo del camino vamos tirando parriba, y la cena nos pasa factura a los dos al poco tiempo, y descargamos lastre con la nocturnidad como aliada. Seguimos ganando altura hasta un collado, donde ya el frontal está de sobra por las primeras luces del día, atravesamos varios valles jous o como se llamen allí, pero no acabamos de ver Peña Santa nunca. Lo que sí q vemos son un montón de cabras campando a sus anchas. A la tercera revuelta ya conseguimos ver Peña Santa, y nos toca descender, y hacer alguna revuelta mas hasta llegar al Jou Santo y flanquearlo por la izquierda. Allí nos encontramos con dos chicos q habían vivaqueado con la tienda, y nos dicen q el sábado subieron la sur directa, pero que hoy se bajaban porque se habían quedado sin agua. Nos indican por donde tenemos que empezar el flanqueo para llegar a la canal estrecha y nos preguntan si llevamos cuerda para la bajada. Continuamos el acercamiento, siguiendo los hitos, por zona ya más caótica de laberintos de bloques, y seguimos ganando altura poco a poco, hasta que llegamos a la base de la canal, con un montón de piedras haciendo referencia, tras pasar al lado de una sima muy grande. Nos ponemos el arnés, bebemos, y leemos un poco la reseña para ver por donde atacarlo, porque al principio había ya una pared vertical, que era esquivable a izquierda y derecha. Optamos por derecha intentando siempre seguir unas marcas amarillas de pintura, muy viejas que cuesta verlas a veces. Vamos ganando altura entre trepadas tipo “tubo de órgano”, y al rato llegamos a un primer resalte q nos para, tipo chimenea. La marca amarilla se va a la izquierda, así q vamos hacia ella, y después a mano dcha. vira de nuevo, encontrándonos un corto diedro de unos tres metros bastante tieso. Lo subimos (cuesta un poco al principio cambiar el chip y hacer los pasos un poco sueltos), y tras una pequeña travesía hacia la derecha ganamos la parte alta y vemos un buen rapel instalado para la bajada. Seguimos hacia arriba ya por canal mas encajonada, con trepadas cortas de II, de bloques empotrados especialmente, hasta que una larga chimenea con varios bloques empotrados nos para nuevamente. La hacemos poco a poco entrando uno y esperando el otro. El más costoso es el bloque de salida, III+ seguramente, igual q el primer paso complicado. Tras superarlo los dos continuamos, y al poco tiempo llega otra chimenea, esta más estrecha, en la que hasta rascas la mochila, pero más sencilla q las anteriores, II+ o así. Tras superarla, ya vemos q estamos muy cerca del collado, y en 5 minutos lo alcanzamos. Desde allí, ya sabemos que nos toca la segunda parte de la historia, y seguimos muy concentrados. A todo esto comentar q estábamos solos en todo el recorrido y no habíamos visto un alma. Buscamos afanosamente las marcas amarillas que nos tiran a la cara sur, para evitar un muro infranqueable. Aquí nos toca un muro vertical corto, pero de III, seguramente, q tras superarlo sigue por una especia de espolón hasta volver a coger la cresta. Superado esto, fichamos una chapa con argolla para rapelar a la bajada. Las marcas nos van llevando ya más metidos hacia la cara norte totalmente sombría. Se superan varios resaltes y hasta unos 4 metros de bavaresa en una fisura. Tras varias trepadas de ese tipo, vemos el geodésico de cima un poco atrás aun, y el recorrido te lleva a la cresta de nuevo, aunque por poco tiempo, porque vemos un gendarme vertical entre donde estamos y la cima, por lo que tenemos que descender de nuevo para evitarlo por el norte, por las famosas llambrías q tantos quebraderos de cabeza dan en invierno o con tiempo no seco. Aquí el terreno, se sucede entre trepadas y travesías horizontales, con pasos de II grado uno tras otro, no difíciles, pero si muy muy expuestos y casi imposibles de asegurar. Tenemos toda la cara norte por debajo de nosotros, así que extremamos todas las precauciones y seguimos muy atentos a las marcas amarillas, q a veces nos es costoso encontrarlas. Pasamos por debajo de la cima, y ya cogemos altura d nuevo para coronarla sin problemas ya. Hemos tardado algo menos de cuatro horas desde el refugio, el día es sencillamente inmejorable, se ve absolutamente todo (lastima no conocer) a 360º, la temperatura genial, fresca pero sin pasar frió. Si consigo distinguir el grupo de Torrecerredo, y tenemos debajo una gran brecha, q es la de la ruta del Cares, eso lo tengo bastante claro. Tras comer y beber y sacar fotos, nos toca bajar, y sabemos que hay que hacerlo despacito y con buena letra, puesto q la zona expuesta norte no hay rapeles ni posibles aseguramientos. Muy concentrados empezamos con los destrepes mirando muy bien donde ponemos el pie. Impresiona mas q a la subida, porque muchas veces encaras, y bajas de culo, y te das realmente cuenta de lo que supondría un error allí. Pero la verdad es q vamos tranquilos sin prisas ayudándonos los dos sobre donde poner los pies cuando el otro esta de espaldas y creo q haciéndolo muy bien, sin estar nerviosos en ningún momento. Miro a A. como destrepa, le saco alguna foto, y continuamos poco a poco. Al final decidimos saltarnos la chapa con la argolla y destrepar esa parte, y al final creo q fue el destrepe más difícil , aunque no era el más expuesto. Ya a punto de ganar la brecha vemos a una pareja q subía, los únicos q vimos en todo el día. Yo voy a saludarles, pero uno de ellos esta más preocupado en decirme q habían dejado a pie de brecha unos bastones y una botella de agua y que no los tocáramos. A mí la verdad q me cae mal, y le digo a ver si me ha visto cara de algo, y que no nos dedicamos a hacer esas cosas. Al final nos relajamos todos y seguimos a lo nuestro, tras darnos la buena noticia la pareja de que no había nadie en la canal. Así que comenzamos a bajarla, y cogemos los rapeles para evitar problemas, porque tiene que dar mucho mucho yuyu destrepar por ahí sin cuerda, uff. Hacemos 4 rapeles estrenando cuerda, con cuidado pero sin ningún problema de enganchones de cuerda ni nada, y estando al loro de algún regalito q podía venir en forma de piedra al recuperar la cuerda. Cuando pasamos la zona complicada guardamos la cuerda y seguimos bajando la canal, sin bajar la guardia porque aun quedan pequeños destrepes en los que hay q tener cuidado. Y más, después de ver como baja una piedra q ha soltado A., y baja a botes a una velocidad de impresión y se va hasta casaputas. Ya a pie de canal, “solo” nos queda desandar lo andado, e ir poco a poco hacia el refu de nuevo, q es una tirada larga. Le vamos sacando las ultimas fotos a la pared, ya al salir al sol nos quitamos el forro polar, bebemos lo último que nos queda, y pensamos ya en lo q nos vamos a tomar en el refu cuando lleguemos. A mitad de bajada recibo llamada de Rosa, y entre sollozos me da una mala noticia, de que un gato de casa está muy malito y es posible que se vaya a morir, se me pone un poco de nudo en la garganta, pero hay q continuar bajando. Al llegar al collado desde el que te tiras ya en picado hacia el refugio, nos damos cuenta de la pedazo cuesta que hemos subido cuando aún estaba oscuro, y nos alegramos de no haberla visto por aquello del desánimo. Bajándola comienzan mis problemas de rodilla, porque ya la traía tocada a la salida, y la verdad es q cada vez voy peor porque me duele bastante y no puedo hacer cierto movimiento, pero con los bastones pues voy bajando como puedo. Llegamos al refu , que está lleno de familias senderistas que han subido hasta allí. Nos tomamos una coca cola compartida y un aquarius para cada uno que nos sabe a gloria, liquidamos cuentas, y seguimos hacia abajo por el precioso valle verde, para en una hora y un poco más finalizar la larga jornada. Sacamos alguna fotillo al pasar por el lago de Enol, que está en una calma preciosa, y bajamos el puerto con toda la fila de coches y hasta autobuses de turistas, echando unas risas con la radio puesta con la carrera de F-1. Al rato A. llama a E., y le pega un poco de susto al comentarle que Mikeltxo ha estado ingresado en la resi, porque no paraba de llorar por supuestos dolores, pero parece q al final todo queda en un susto y no pasa nada serio, y ya está bien en casa. Hacemos la tradicional parada en Unquera para tomar algo y comprar “corbatas” (dulce de hojaldre de la zona),, y tras una parada más en Cantabria para echar gasolina comer y beber algo, llegamos a casa a las 22:30 cansados pero contentos. La cosa ha salido francamente redonda, aunque el bajar las escaleras para llegar a mi portal, me doy cuenta de que no redonda del todo porque tengo la rodilla realmente jodida, pero bueno, esa es otra historia... 

Que nos salgan muchas como esta, y que sea con los TRES a poder ser. 

Se me hace complicado compararlo con otra ruta porque picos es diferente a todo. Lo más comparable, por lo menos por parte de la canal, sería al Midi quizás, aunque yo creo q tienen algo más de caña las trepadas de Peña Santa. Las del Midi las hemos destrepado sin nada, pero estas otras yo no me atrevería. También puede tener un toque a la arista del Ezkaurre en ciertos momentos. Y la parte de arriba pues no sé, igual a Punta Escarra o asi, pero tampoco es igual. La mayor veces de sitios muy expuestos en Pirineos los pasamos porque hay nieve, y esto era diferente. Pero tambien te digo otra cosa eh, estuvimos tranquilos todo el rato, no nos puso al límite ningun paso, aunque nos costara por la falta de engrase alguno, un poco mas, pero nada de estar ahí super justo para nada, dábamos la talla, y como el coco lo llevábamos bien pues no pasamos miedo, simplemente mucha concentracion". 

Comentario de Iran en la web: 

Yo el año pasado subí por la sur directa a peña santa (pedazo de monte precioso) y recuerdo la bajada mucho más dura que la subida, por lo expuesta y delicada digo. Yo después de subir la vía con cuerda y demás dije: pues sí que sería absurdo que ahora en uno de estos pasos me caiga a tomar por saco y me encuentren muerta despeñada con el casco y la cuerda en la mochila! así que de todo lo rapelable rapelé y más agusto que agusto. En el principio del descenso hay unos flanqueos que... buff... ahí no se permite un resbalón, ¿eh? 

Pues eso, que felicidades a todos. Estoy contigo, en lo de que no tiene nada que envidiar al Picu. Esto es una montaña con mayúsculas. 

14 de octubre de 2007

Oloron Sainte-Marie y Vallée d'Aspe. Haute Béarn, Pirineos



Este fin de semana largo lo hemos dedicado a conocer algo más a nuestros vecinos franceses. Concretamente, una pequeña ciudad situada en el Bearn. Más concretamente en el Alto Bearn, muy cerca de Zuberoa (Xiberoa), de los Valles pirenaicos de Baretous, Aspe y Ossau. Pero aun puedo ser más repipi y escribir que pertenece a la zona “64” de Aquitania y a los Pirineos Atlánticos.
Se trata de Oloron St. Marie (se pronuncia “Ologón Sant Magí”, con la “t” bien marcada). Muchas veces he pasado con Alberto y/o Aiert camino al valle de Aspe, e incluso con Beatriz, aquella vez que fuimos a Lescun.
  
La idea de salir este finde fue de ella, y la de pasarlo en OSM fue mía. Como casi siempre, me he documentado a conciencia para que no se me escapara detalle importante alguno. Elegimos para alojarnos una Casa (Chambre d’Hôtes) llamada L’Amphytrion, que me dio buena impresión a través de su web site. Situada en la encantadora Plaza da Saint Croix, en lo alto de la zona medieval, muy cerca de la Torre Gréde y la Iglesia del mismo nombre (s.XII), se trata de una bella construcción (como todas las de la plaza y las de la ciudad, en realidad) a la que se accede a través de un pequeño jardín (tiene una zona verde detrás mucho más amplia, donde comen en verano). Se aparca con facilidad, es una zona tranquila.
  
La familia propietaria de la casa y el negocio es simpática, sobre todo correcta y acogedora. El padre es Patrick, la madre Corinne, el hijo de unos 12-13 años (pegado a la tele), y la hija, en plena adolescencia, sería capaz de decirnos, según su padre, “que pasaramos a la casa por la ventana” sin problema ninguno.
Las estancias son también acogedoras y con una decoración cuidada. El salón es amplio, con unos sillones rojos cúbicos y estructura de forja, se distribuyen en torno a la TV. Un piano con la tapa superior lleno de folletos y tríticos turísticos, y una mesita junto a él con artículos de artesanía (boina y joyería). Pasado un tabique y previamente a la entrada a la cocina-comedor, se encuentra la pequeña oficina de Corinne, que parece que se ocupa más del papeleo (reservas, teléfono, facturas, …). La cocina dispone de una barra americana que separa la cocina y el comedor. El desayuno está incluído en el precio, y la cena se suele hacer junto con los dueños (lo que llaman Table d’Hôte). En nuestro caso, cenamos el viernes, ya que el sábado ha sido la semi-final de la Copa del Mundo de Rugby entre Francia e inglaterra, y ambas actividades (cocina y visionado del match) eran incompatibles. Nosotros degustamos una suerte de ensalda de cous-cous, muy bien condimentada, y una cazuela de barro con pollo con pimientos. De postre hubo un essaye de gateâu-basque y café, y no quiero olvidarme que de aperitivo nos sacaron un vino blanco sin fermentar (“de primera presión”) de Jurançon, así como un plato de castañas asadas.
  
evocación del famoso "Jean-Pierre"
  
La casa está decorada en muchas de sus paredes con fotos de montañas del Valle de Aspe: Prados de montaña, rebaños, zorros en el bosque, evocaciones… El carácter montañés marca a la gente y a la cultura de la ciudad.
 
Nuestra habitación, llamada “Patrimoine”, se compone de una estancia principal por una cama de matrimonio, un armario, una silla de diseño y una mesa escritorio, y otra estancia tipo corredor, que da al baño, y también con el piso de madera. Dispone así mismo de una cama doble. La decoración sigue aquí tan bien cuidada como en el resto de la casa.
  
En cuanto a las actividades turísticas, paso a esquematizar las visitas efectuadas:
Viernes 12. Hôpital Saint Blaise (Haranbeltza, Zuberoa). Se trata de una hermosa y robustísima iglesia románica con algunos toques mozárabes, del siglo XII. Se encuentra muy cerca de la ruta Salies de Bearn-Oloron. Su origen se encuentra ligado al Camino de Santiago. Se encuentra bastante publicitada en la zona, cuenta con su propia web, y por tres euros una grabación y un sistema de luces se ponen en marcha en tu propio idioma. Frente a ella hay un restaurante y en el parking hay un baño público.
  
Oloron Sainte Marie. Nos alojamos en L’Amphtrion. Bajamos a tomar contacto con el pueblo, que por cierto tiene una distribución curiosa. Parte de la culpa creo que la tiene el hecho que haya dos ríos que lo atraviesan y que confluyen en él. Hay varios puentes y hasta una pasarela peatonal. Abundan las estatuas, bustos de hombres insignes, también esculturas modernas. Visitamos la Oficina de Turismo, y nos montamos en un vagón del tren que recorre este “Alto Bearn”.
  
Merendamos en un parque frente al río (Gave d’Aspe), y vamos después seguimos escuchando las explicaciones aquí y allá de los puestos que a tal fin están diseminados por la ciudad, y para lo que en la Oficina venden unos brazaletes que se programan por ordenador y se activan en cada puesto (son como periscopios que salen del suelo).
Iglesia de Notre Dame. Paseo Bellevue, Iglesia de Sainte Coix. Plaza de S.Croix. Cena.
Sábado 13. Bajamos a la Plaza Mendiondou pasando junto a la Torre de Gréde. Puente de Eiffell. Bajamos al río a ver la “confluence” entre los “Gaves” de Aspe y Ossau. Visita al museíto y tienda de “Los maestros chocolateros” Lindt & Sprungli. Salimos con 35 € menos en los bolsillos. Seguimos hacia la zona de la catedral Sainte Marie (declarada Patrimonio de la UNESCO), también tremendamente robusta, y con un pórtico románico muy bien preservado, espectacular. Por su parte, los niños hacen su labor de desgaste a la hora de la comida, a modo de un picador en una corrida de toros.
  
Seguimos paseando hasta el centro (Oficina de Turismo), y la logística de siestas etc. nos condujo a no comer allí sino que fui a por el coche a la PSC, y mientra yo conducía hacia el valle de Ossau, admirando el macizo de Gourette nevado, Bea y los niños echaban la siesta. Paro en un área de pique-nique, pasado Buzy, donde me dejan comerme el bocata de jamón y el yogur “de los Prineos” a la myrtille tranquilo. Las lolis se despiertan al rato, y tras acabar de comer paseamos hasta el dólmen que se encuentra en un extremo del parque, por cierto frente a dos deliciosas casa de campo. Seguimos la ruta, dando la vuelta a la altura de Arudy, para volver por la Route de Bager, a la que da mombre el bosque del mismo nombre. Patrick nos preguntó a la noche si habíamos recolectado champiñones.
  
Tras la cena en la créperie de la Plaza S.C., y ayudar un poco con los niños, bajo al salón a ver con Patrick y su hijo el match Francia-Inglaterra, que finalmente acabaría perdiendo el equipo anfitrión. La noche fue buena, a excepción de un rato de llorera de Aimar.
 
Domingo 14. Desayunamos, nos preparamos y nos despedimos. Corinne nos prepara una factura como Dios manda, y hasta nos la explica línea a línea. Un punto muy profesional que se agradece. Nos proponen ir al tren de artouste, y acabamos aceptando la idea. La méteo es excelente y la idea apetece, sin embargo el recorrido del tren se desarrolla por terrenos de Alta Montaña y cierran la sesión el 30 de septiembre.
Así pues, mantenemos el plan inicial de retornar hacia Donosti por el valle de Aspe, parando en Borce, bonito pueblo que conserva su carácter medieval. Cualquier lugar del valle serviría de telón de fondo, el día de otoño es para gozarlo a tope. Tras visitar Borce y dar de comer a los niños y dejar que jueguen en su parque infantil, bajamos al vecino Etsaut. Desde arriba he fichado un pradito con mesas junto al río, que utilizamos para la comida “senior”, que se compone básicamente de la alimentación básica universal, esto es: Bocadillo de jamón serrano. Perdón, el jamón ya se había acabado: Bocadillo de queso. Me cepillo el último yogur casero, y pasamos por el bareto de la plaza a tomar un intento de café cortado. Junto a la puerta de acceso, un grupo de españoles se ríen escandalosamente de uno de su grupo que ha soltado un desganado “merci” cuando debía haber dicho “monsieur”. Beatriz apunta, con su ojo que todo lo ve, que había dos que eran hermanos porque comían igual como dos cerditos.
 
Antes de pasar al “lado soleado” de la cadena (en un día como hoy eso no tiene sentido), paro a sacar un par de fotos del Aspe y de la zona de Forges d’Abel. El túnel de Somport sigue teniendo ocho kilómetros, lo mismo que el mes anterior. parece que el “Cambio Climático” no ha hecho aumentar ni disminuir su tamaño.
El viaje lo hacen dormidos, incluída Beatriz, hasta Noain, donde paramnos a merendar en el “Parque de los Sentidos”, un experimento en el que todas las plantas son tratadas con técnicas biólogicas, sin la utilización de productos químicos.
  
El retorno hasta casa sin mayores novedades (exceptuando una retención de unos dos kms. a la entrada de la A15 a la N1. Nos saluda Imanol, que viene con Iñigo de pasar el finde en Tobera.

7 de octubre de 2007

Marcha Hoyos de Iregua 2007. PN Sierra de Cebollera, Cameros, Sistema Ibérico

mañanita fresca y sana en Cameros

Fernado me puso en danza hace meses sobre esta marcha. Apuntando la nota en la agenda del teléfono, lo demás vino rodado, teniendo la intención clara de llevarla a cabo.

La Marcha en si la organiza entre la Fundación Caja Rioja y el Club de Montaña logroñés “Sherpa”. Llevan, con la de 2007, la decimotercera edición, y lo que no se aun es si repiten siempre el itinerario o no. En caso de no repetirlo, sería más motivante para volver a hacerla.

Desde el punto de vista de la logística, en mi caso era más fácil pues teníamos la posibilidad de pasar el finde en Logroño, aprovechando para visitar a Esther, Ángela y Fernado. Llegamos el sábado 6 al mediodía. Dimos de comer a los lolos en casa; después paseíto por el centro (con Lucía y Rocío). Comemos en casa y cae una buena siesta, yo con Aimar, que enseguida se queda como un tronco. Por la tarde otro paseo (ya se nota que anochece antes de lo que nos gustaría). Pasamos frente al edificio de Beneficiencia; actualmente alberga exposiciones, entre otras cosas.

Trato de no pasarme cenando, ya sabemos que no ayuda a dormir bien y que al día siguiente se ha de levantar temprano y no mola tener pesadez; hay que desayunar bien.

Salimos de El Cubo con el tiempo justo, Fernando le pisa al Megane mientras es aun de noche. La Marcha se celebra cada 1er domingo de octubre; justamente a las ocho es cuando hay luz suficiente para empezar a andar sin recurrir al frontal. Aparcamos a la entrada del pueblo de Villoslada, con medio coche en la cuneta. No duele, es coche de empresa. La Guardia Civil controla un poco el acceso al pueblo. Pasamos por el frontón, donde se apuntan aun algunos montañeros “de última hora”. Pasamos frente al centro de Interpretación del Parque Natural, y Fernando me señala con el dedo: No había caído en la cantidad de gente que serpentea por la loma que coge altura, justo entre la carretera a Lomos de Orios y la que sube a las Viniegras.

A los 4 km. se encuentra el primer avituallamiento, junto a un abrevadero: Café, leche, colacao, pastelitos, acuarius, coca-cola, …

Aun quedan 4 km. hasta la cima del primer monte (casi 1900 m). Esta parte de la ascensión es preciosa: Bosque de pinos, prados, algo de roquedo, … Poco antes de la cima el terreno se despeja, permitiedo admirar el desconocido (para mí) paisaje de Cameros. Creo haber podido ver el Pico de Urbión, así como otros tantos que a día de hoy no conozco. En la cima de (…) nos hacen el primer control de paso. Ambiente tranquilo y agradable. La méteo, muy agradable, con nubes altas, sol pero en ningún momento sensación de calor o bochorno. Al contrario, una suve brisa que te haría sin duda enfriarte de permanecer parado.

Tras unos minutos en la cima, iniciamos un descenso en picado al valle, menos mal que el ascenso no era por esta vertiente. Un agradable paseo por el hayedo nos deja en la carreterita que sube a Lomos de Orios. Nosotro vamos por camino; accedemos a una pista que va hasta Puente Ra. Desde este punto se puede ir a una zona de cascadas (a 1,7 km), así como se sube directo a la ermita. La zona de la ermita es muy bonita, es una mezcla de prados, roquedo y pinares, con mesas para comer. La organización nos obsequia con un kit de comida compuesto de bocadillo de lomo con pimientos (haciendo honor al topónimo), sandwich tipo “vending”, manzana, aquarius o coca-cola, agua, y hasta vasito de vino cosechero (en La Rioja no iba a poner vino malo, ¿no?).

Desde Lomos de Orios la cuesta se mantiene, y la hacemos despacito pues también hay que dejar sangre para la digestión. Por otro bonito pinar ascendemos hasta un alto (Achicharre) despejado y rocoso, tras el cual se llanea un poco por una mezcla de prederías y pinar claro. Observo un bonito pico, que por lo que leo en la guía es el Aspa, y que imagino se subirá desde la ermita.

Pasada esta zona se efectúa un bonito flanqueo, para tras él lanzarnos definitivamente hacia el valle. Fernando a estas alturas va sumando fatiga, aparte lleva uno de los dedos gordos muy golpeado, lo que penaliza bastante en las bajadas. Llegados a la vera del río (desembocará en el Iregua), comenzamos la parte seguramente más monótona (aunque es precioso caminar junto al río y dentro del cromático hayedo, son 4 kms. del 22 al 26 y ya se empieza a pensar en acabar).

El km. 26 alberga el último avituallamiento y control de paso. Me zampo dos pastelitos, me trago una coke. Ya sólo restan 4 kilómetros hasta el pueblo, a la derecha del río, al otro lado de la carretera. Voy atemperando el paso ya que Fer va cansado y con los pies doloridos.

Lo siguiente mejor para él, por tanto, es ponerse las zapatillas… Aun antes de irnos nos acercamos a por el diploma y el regalito (una especie de riñonera-termo, que Beatriz enseguida la destina a albergar las meriendas de los niños).

Y precisamente tras la merienda nos acercamos a Gasteiz, pues el lunes Javier tiene consulta, y Bea se queda con él. Yo, por mi parte, me vengo a Donosti en La Contienantal de las 21.30h, sin poder evitar una par de cabecaditas en el trayecto.