29 de enero de 2011

Le Grand Billare. Circo de Lescun, Vallée de Aspe, Pirineos

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esta foto siempre me ha encantado: Un dulce anochecer con viento Sur al pie del Billare, observando el espectáculo hipnótico del fuego, la montaña, y las luces cambiantes. 

diapositiva escaneada. Lescun, principios de los noventa.

27 de noviembre de 2010

El buen montañero (II)

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la cresta del Grand Gabizos es cosquilleada por las botas de A & A

¿Una Montaña qué es para ti?
Un montón de cosas... Para empezar, es algo muy grande e inerte que para existir no necesita de la conciencia de la propia existencia: una Montaña no necesita decir "yo", ni tener una idea de lo que ella misma es. Además, es algo que existe dentro de una escala de tiempo extensa y dilatada, sin prisas, sin meta: es, sólo para ser. Y es también alguien que acepta el día y la noche, el sol y la nieve, las tormentas y los claros, sin resistirse a nada, dejándose estar y acogiendo tanto el frío como el calor. Y una Montaña es el escenario perfecto para alcanzar la más absoluta felicidad caminándola, corriéndola, pedaleándola, subiéndola, escalándola...

Eider Elizegi, web Desnivel

24 de noviembre de 2010

El buen montañero (I)

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- "Por curiosidad: ¿A que llamas tu buen montañero?".
  
- "A una persona cuyo fin es subir al mayor número de montañas posibles, sin importarle su altura, su dificultad técnica, su fama, sino el conocer el mayor número de sitios posibles desde las alturas, donde se encuentra a gusto".

10 de noviembre de 2008

Retrocedo a 1992


la mirada más limpia

Hoy es noviembre de 2008, pero me voy a 1992. Voy a apuntar, a editar, todas mis salidas a la montaña. No lo puedo evitar. Ni en el 92, ni ahora. Ahora subo a internet lo que entonces escribía y dibujaba a mano.
Cómo me complico.
Cómo me lo paso.

9 de noviembre de 2008

16 de diciembre de 2007

Lariste 2168 normal Cara Este. Valle de Labrenere-Lescun, Valle de Aspe, Pirineos




Salida a Lescun (Valle de Aspe), accediendo desde Canfranc por el túnel de Somport. Nos salieron 6h10 de marcha para la via normal del pico, Valle de Labrenere. Alberto, Alexis (Burdeos) y yo. 

14 de octubre de 2007

Oloron Sainte-Marie y Vallée d'Aspe. Haute Béarn, Pirineos



Este fin de semana largo lo hemos dedicado a conocer algo más a nuestros vecinos franceses. Concretamente, una pequeña ciudad situada en el Bearn. Más concretamente en el Alto Bearn, muy cerca de Zuberoa (Xiberoa), de los Valles pirenaicos de Baretous, Aspe y Ossau. Pero aun puedo ser más repipi y escribir que pertenece a la zona “64” de Aquitania y a los Pirineos Atlánticos.
Se trata de Oloron St. Marie (se pronuncia “Ologón Sant Magí”, con la “t” bien marcada). Muchas veces he pasado con Alberto y/o Aiert camino al valle de Aspe, e incluso con Beatriz, aquella vez que fuimos a Lescun.
  
La idea de salir este finde fue de ella, y la de pasarlo en OSM fue mía. Como casi siempre, me he documentado a conciencia para que no se me escapara detalle importante alguno. Elegimos para alojarnos una Casa (Chambre d’Hôtes) llamada L’Amphytrion, que me dio buena impresión a través de su web site. Situada en la encantadora Plaza da Saint Croix, en lo alto de la zona medieval, muy cerca de la Torre Gréde y la Iglesia del mismo nombre (s.XII), se trata de una bella construcción (como todas las de la plaza y las de la ciudad, en realidad) a la que se accede a través de un pequeño jardín (tiene una zona verde detrás mucho más amplia, donde comen en verano). Se aparca con facilidad, es una zona tranquila.
  
La familia propietaria de la casa y el negocio es simpática, sobre todo correcta y acogedora. El padre es Patrick, la madre Corinne, el hijo de unos 12-13 años (pegado a la tele), y la hija, en plena adolescencia, sería capaz de decirnos, según su padre, “que pasaramos a la casa por la ventana” sin problema ninguno.
Las estancias son también acogedoras y con una decoración cuidada. El salón es amplio, con unos sillones rojos cúbicos y estructura de forja, se distribuyen en torno a la TV. Un piano con la tapa superior lleno de folletos y tríticos turísticos, y una mesita junto a él con artículos de artesanía (boina y joyería). Pasado un tabique y previamente a la entrada a la cocina-comedor, se encuentra la pequeña oficina de Corinne, que parece que se ocupa más del papeleo (reservas, teléfono, facturas, …). La cocina dispone de una barra americana que separa la cocina y el comedor. El desayuno está incluído en el precio, y la cena se suele hacer junto con los dueños (lo que llaman Table d’Hôte). En nuestro caso, cenamos el viernes, ya que el sábado ha sido la semi-final de la Copa del Mundo de Rugby entre Francia e inglaterra, y ambas actividades (cocina y visionado del match) eran incompatibles. Nosotros degustamos una suerte de ensalda de cous-cous, muy bien condimentada, y una cazuela de barro con pollo con pimientos. De postre hubo un essaye de gateâu-basque y café, y no quiero olvidarme que de aperitivo nos sacaron un vino blanco sin fermentar (“de primera presión”) de Jurançon, así como un plato de castañas asadas.
  
evocación del famoso "Jean-Pierre"
  
La casa está decorada en muchas de sus paredes con fotos de montañas del Valle de Aspe: Prados de montaña, rebaños, zorros en el bosque, evocaciones… El carácter montañés marca a la gente y a la cultura de la ciudad.
 
Nuestra habitación, llamada “Patrimoine”, se compone de una estancia principal por una cama de matrimonio, un armario, una silla de diseño y una mesa escritorio, y otra estancia tipo corredor, que da al baño, y también con el piso de madera. Dispone así mismo de una cama doble. La decoración sigue aquí tan bien cuidada como en el resto de la casa.
  
En cuanto a las actividades turísticas, paso a esquematizar las visitas efectuadas:
Viernes 12. Hôpital Saint Blaise (Haranbeltza, Zuberoa). Se trata de una hermosa y robustísima iglesia románica con algunos toques mozárabes, del siglo XII. Se encuentra muy cerca de la ruta Salies de Bearn-Oloron. Su origen se encuentra ligado al Camino de Santiago. Se encuentra bastante publicitada en la zona, cuenta con su propia web, y por tres euros una grabación y un sistema de luces se ponen en marcha en tu propio idioma. Frente a ella hay un restaurante y en el parking hay un baño público.
  
Oloron Sainte Marie. Nos alojamos en L’Amphtrion. Bajamos a tomar contacto con el pueblo, que por cierto tiene una distribución curiosa. Parte de la culpa creo que la tiene el hecho que haya dos ríos que lo atraviesan y que confluyen en él. Hay varios puentes y hasta una pasarela peatonal. Abundan las estatuas, bustos de hombres insignes, también esculturas modernas. Visitamos la Oficina de Turismo, y nos montamos en un vagón del tren que recorre este “Alto Bearn”.
  
Merendamos en un parque frente al río (Gave d’Aspe), y vamos después seguimos escuchando las explicaciones aquí y allá de los puestos que a tal fin están diseminados por la ciudad, y para lo que en la Oficina venden unos brazaletes que se programan por ordenador y se activan en cada puesto (son como periscopios que salen del suelo).
Iglesia de Notre Dame. Paseo Bellevue, Iglesia de Sainte Coix. Plaza de S.Croix. Cena.
Sábado 13. Bajamos a la Plaza Mendiondou pasando junto a la Torre de Gréde. Puente de Eiffell. Bajamos al río a ver la “confluence” entre los “Gaves” de Aspe y Ossau. Visita al museíto y tienda de “Los maestros chocolateros” Lindt & Sprungli. Salimos con 35 € menos en los bolsillos. Seguimos hacia la zona de la catedral Sainte Marie (declarada Patrimonio de la UNESCO), también tremendamente robusta, y con un pórtico románico muy bien preservado, espectacular. Por su parte, los niños hacen su labor de desgaste a la hora de la comida, a modo de un picador en una corrida de toros.
  
Seguimos paseando hasta el centro (Oficina de Turismo), y la logística de siestas etc. nos condujo a no comer allí sino que fui a por el coche a la PSC, y mientra yo conducía hacia el valle de Ossau, admirando el macizo de Gourette nevado, Bea y los niños echaban la siesta. Paro en un área de pique-nique, pasado Buzy, donde me dejan comerme el bocata de jamón y el yogur “de los Prineos” a la myrtille tranquilo. Las lolis se despiertan al rato, y tras acabar de comer paseamos hasta el dólmen que se encuentra en un extremo del parque, por cierto frente a dos deliciosas casa de campo. Seguimos la ruta, dando la vuelta a la altura de Arudy, para volver por la Route de Bager, a la que da mombre el bosque del mismo nombre. Patrick nos preguntó a la noche si habíamos recolectado champiñones.
  
Tras la cena en la créperie de la Plaza S.C., y ayudar un poco con los niños, bajo al salón a ver con Patrick y su hijo el match Francia-Inglaterra, que finalmente acabaría perdiendo el equipo anfitrión. La noche fue buena, a excepción de un rato de llorera de Aimar.
 
Domingo 14. Desayunamos, nos preparamos y nos despedimos. Corinne nos prepara una factura como Dios manda, y hasta nos la explica línea a línea. Un punto muy profesional que se agradece. Nos proponen ir al tren de artouste, y acabamos aceptando la idea. La méteo es excelente y la idea apetece, sin embargo el recorrido del tren se desarrolla por terrenos de Alta Montaña y cierran la sesión el 30 de septiembre.
Así pues, mantenemos el plan inicial de retornar hacia Donosti por el valle de Aspe, parando en Borce, bonito pueblo que conserva su carácter medieval. Cualquier lugar del valle serviría de telón de fondo, el día de otoño es para gozarlo a tope. Tras visitar Borce y dar de comer a los niños y dejar que jueguen en su parque infantil, bajamos al vecino Etsaut. Desde arriba he fichado un pradito con mesas junto al río, que utilizamos para la comida “senior”, que se compone básicamente de la alimentación básica universal, esto es: Bocadillo de jamón serrano. Perdón, el jamón ya se había acabado: Bocadillo de queso. Me cepillo el último yogur casero, y pasamos por el bareto de la plaza a tomar un intento de café cortado. Junto a la puerta de acceso, un grupo de españoles se ríen escandalosamente de uno de su grupo que ha soltado un desganado “merci” cuando debía haber dicho “monsieur”. Beatriz apunta, con su ojo que todo lo ve, que había dos que eran hermanos porque comían igual como dos cerditos.
 
Antes de pasar al “lado soleado” de la cadena (en un día como hoy eso no tiene sentido), paro a sacar un par de fotos del Aspe y de la zona de Forges d’Abel. El túnel de Somport sigue teniendo ocho kilómetros, lo mismo que el mes anterior. parece que el “Cambio Climático” no ha hecho aumentar ni disminuir su tamaño.
El viaje lo hacen dormidos, incluída Beatriz, hasta Noain, donde paramnos a merendar en el “Parque de los Sentidos”, un experimento en el que todas las plantas son tratadas con técnicas biólogicas, sin la utilización de productos químicos.
  
El retorno hasta casa sin mayores novedades (exceptuando una retención de unos dos kms. a la entrada de la A15 a la N1. Nos saluda Imanol, que viene con Iñigo de pasar el finde en Tobera.

7 de octubre de 2007

Marcha Hoyos de Iregua 2007. PN Sierra de Cebollera, Cameros, Sistema Ibérico

mañanita fresca y sana en Cameros

Fernado me puso en danza hace meses sobre esta marcha. Apuntando la nota en la agenda del teléfono, lo demás vino rodado, teniendo la intención clara de llevarla a cabo.

La Marcha en si la organiza entre la Fundación Caja Rioja y el Club de Montaña logroñés “Sherpa”. Llevan, con la de 2007, la decimotercera edición, y lo que no se aun es si repiten siempre el itinerario o no. En caso de no repetirlo, sería más motivante para volver a hacerla.

Desde el punto de vista de la logística, en mi caso era más fácil pues teníamos la posibilidad de pasar el finde en Logroño, aprovechando para visitar a Esther, Ángela y Fernado. Llegamos el sábado 6 al mediodía. Dimos de comer a los lolos en casa; después paseíto por el centro (con Lucía y Rocío). Comemos en casa y cae una buena siesta, yo con Aimar, que enseguida se queda como un tronco. Por la tarde otro paseo (ya se nota que anochece antes de lo que nos gustaría). Pasamos frente al edificio de Beneficiencia; actualmente alberga exposiciones, entre otras cosas.

Trato de no pasarme cenando, ya sabemos que no ayuda a dormir bien y que al día siguiente se ha de levantar temprano y no mola tener pesadez; hay que desayunar bien.

Salimos de El Cubo con el tiempo justo, Fernando le pisa al Megane mientras es aun de noche. La Marcha se celebra cada 1er domingo de octubre; justamente a las ocho es cuando hay luz suficiente para empezar a andar sin recurrir al frontal. Aparcamos a la entrada del pueblo de Villoslada, con medio coche en la cuneta. No duele, es coche de empresa. La Guardia Civil controla un poco el acceso al pueblo. Pasamos por el frontón, donde se apuntan aun algunos montañeros “de última hora”. Pasamos frente al centro de Interpretación del Parque Natural, y Fernando me señala con el dedo: No había caído en la cantidad de gente que serpentea por la loma que coge altura, justo entre la carretera a Lomos de Orios y la que sube a las Viniegras.

A los 4 km. se encuentra el primer avituallamiento, junto a un abrevadero: Café, leche, colacao, pastelitos, acuarius, coca-cola, …

Aun quedan 4 km. hasta la cima del primer monte (casi 1900 m). Esta parte de la ascensión es preciosa: Bosque de pinos, prados, algo de roquedo, … Poco antes de la cima el terreno se despeja, permitiedo admirar el desconocido (para mí) paisaje de Cameros. Creo haber podido ver el Pico de Urbión, así como otros tantos que a día de hoy no conozco. En la cima de (…) nos hacen el primer control de paso. Ambiente tranquilo y agradable. La méteo, muy agradable, con nubes altas, sol pero en ningún momento sensación de calor o bochorno. Al contrario, una suve brisa que te haría sin duda enfriarte de permanecer parado.

Tras unos minutos en la cima, iniciamos un descenso en picado al valle, menos mal que el ascenso no era por esta vertiente. Un agradable paseo por el hayedo nos deja en la carreterita que sube a Lomos de Orios. Nosotro vamos por camino; accedemos a una pista que va hasta Puente Ra. Desde este punto se puede ir a una zona de cascadas (a 1,7 km), así como se sube directo a la ermita. La zona de la ermita es muy bonita, es una mezcla de prados, roquedo y pinares, con mesas para comer. La organización nos obsequia con un kit de comida compuesto de bocadillo de lomo con pimientos (haciendo honor al topónimo), sandwich tipo “vending”, manzana, aquarius o coca-cola, agua, y hasta vasito de vino cosechero (en La Rioja no iba a poner vino malo, ¿no?).

Desde Lomos de Orios la cuesta se mantiene, y la hacemos despacito pues también hay que dejar sangre para la digestión. Por otro bonito pinar ascendemos hasta un alto (Achicharre) despejado y rocoso, tras el cual se llanea un poco por una mezcla de prederías y pinar claro. Observo un bonito pico, que por lo que leo en la guía es el Aspa, y que imagino se subirá desde la ermita.

Pasada esta zona se efectúa un bonito flanqueo, para tras él lanzarnos definitivamente hacia el valle. Fernando a estas alturas va sumando fatiga, aparte lleva uno de los dedos gordos muy golpeado, lo que penaliza bastante en las bajadas. Llegados a la vera del río (desembocará en el Iregua), comenzamos la parte seguramente más monótona (aunque es precioso caminar junto al río y dentro del cromático hayedo, son 4 kms. del 22 al 26 y ya se empieza a pensar en acabar).

El km. 26 alberga el último avituallamiento y control de paso. Me zampo dos pastelitos, me trago una coke. Ya sólo restan 4 kilómetros hasta el pueblo, a la derecha del río, al otro lado de la carretera. Voy atemperando el paso ya que Fer va cansado y con los pies doloridos.

Lo siguiente mejor para él, por tanto, es ponerse las zapatillas… Aun antes de irnos nos acercamos a por el diploma y el regalito (una especie de riñonera-termo, que Beatriz enseguida la destina a albergar las meriendas de los niños).

Y precisamente tras la merienda nos acercamos a Gasteiz, pues el lunes Javier tiene consulta, y Bea se queda con él. Yo, por mi parte, me vengo a Donosti en La Contienantal de las 21.30h, sin poder evitar una par de cabecaditas en el trayecto.

12 de septiembre de 2007

Cotopaxi 5892. PN de Cotopaxi, Andes

Volcán Cotopaxi desde el altiplano. foto: RaqCam

Anoto el viaje a Ecuador de nuestras amigas de Lasarte, con fabulosa visión incluída al Cotopaxi. Quién sabe si algún día tengo la oportunidad de darle un pegue... desde luego el país, a tenor de lo por ellas relatado, lo tenemos fichado como destino muy interesante.